
Empieza con granos medios solo si hay defectos, y sube gradualmente hasta lograr suavidad táctil sin cerrar por completo los poros. Usa extracción cercana a la herramienta y mascarilla adecuada. El polvo fino de maderas exóticas puede irritar; minimizarlo mejora el acabado y tu bienestar inmediato durante horas.

Extiende velos ligeros con brocha suave o paño sin pelusa, retira excedentes a tiempo y permite que el oxígeno haga su parte. Un curado apresurado genera huellas y zonas pegajosas. Deja ventilar, revisa a contraluz y añade capas adicionales solo cuando la superficie lo pida con honestidad.

Los paños impregnados con aceites secantes pueden calentarse solos si quedan arrugados. Extiéndelos al aire en un lugar no combustible, sumérgelos en agua o metalízalos antes de desechar. Mantén envases bien cerrados, etiqueta fechas y evita verter restos en desagües: el planeta y tu taller lo agradecerán.